
BLIPVERT es transportista autorizado para Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) y cuenta con más de 15 años de experiencia en el mundo del reciclaje. Esto nos permite ofrecer un servicio especializado de reciclaje, que en estrecha colaboración con el cliente, le aporta un profundo conocimiento sobre la composición los materiales a reciclar, el porcentaje previsto de revalorización, las posibilidades de reciclado y una garantía sobre el destino y adecuado tratamiento de todos los materiales. El servicio se completa con la elaboración de la información y de los certificados de tratamiento correspondientes válidos para auditorías ISO 14001
No cabe duda que desde que Johannes Gutenberg inventó la imprenta, la impresión de documentos (textos y fotografías) ha evolucionado notablemente y, con la aparición del Ordenador Personal y periféricos orientados a la escritura (impresoras), la impresión deja de confinarse en talleres especializados para extenderse a multitud de hogares.
Los avances tecnológicos y la diversidad de líneas de desarrollo planteadas por los fabricantes han llevado a la existencia de diferentes sistemas de impresión. Existiendo, entre otras, Impresoras de Impacto (Margarita, Matriciales, de Bola), Impresoras de Inyección de Tinta y Impresoras Laser.
Todos estos tipos de impresora precisan, para su funcionamiento, de cintas entintadas, cartuchos de tinta o tóner.
Las impresoras de láser e impresoras de terminal utilizan este método para adherir tóner al soporte. Trabajan utilizando el principio Xerographic que está funcionando en la mayoría de las fotocopiadoras: adhiriendo tóner a un tambor de impresión sensible a la luz, y utilizando electricidad estática para transferir el tóner al medio de impresión al cual se une gracias al calor y la presión.
Las impresoras láser son conocidas por su impresión de alta calidad, buena velocidad de impresión y su bajo coste por copia. Las impresoras láser están disponibles tanto en color como en monocromo.
El advenimiento de láseres de precisión a precio razonable ha hecho a la impresora monocromática basada en tóner dominante en aplicaciones para la oficina.
Otro tipo de impresora basada en tóner es la impresora LED la cual utiliza una colección de LEDs en lugar de láser para causar la adhesión del tóner al tambor de impresión.
El tóner, también denominado tinta seca, es un polvo fino, normalmente de color negro, que se deposita en el papel que se pretende imprimir por medio de atracción electrostática.
Una vez adherido el pigmento, éste se fija en el papel por medio de presión o calor adecuados.
Debido a que en el proceso no intervienen diluyentes, originalmente se ha denominado Xerografía, del griego Xeros que significa seco.
Las impresoras de impacto se basan en la fuerza de impacto para transferir tinta al medio, de forma similar a las máquinas de escribir, están típicamente limitadas a reproducir texto. En su momento dominaron la impresión de calidad. Hay dos tipos principales:
En el sentido general, muchas impresoras se basan en una matriz de píxeles o puntos que, juntos, forman la imagen más grande. Sin embargo, el término matriz o de puntos se usa específicamente para las impresoras de impacto que utilizan una matriz de pequeños alfileres para crear puntos precisos. Dichas impresoras son conocidas como matriciales. La ventaja de la matriz de puntos sobre otras impresoras de impacto es que estas pueden producir imágenes gráficas además de texto. Sin embargo, el texto es generalmente de calidad más pobre que las impresoras basadas en impacto de tipos.
Algunas sub-clasificaciones de impresoras de matriz de puntos son las impresoras de alambre balístico y las impresoras de energía almacenada.
Las impresoras de matriz de puntos pueden estar basadas bien en caracteres o bien en líneas, refiriéndose a la configuración de la cabeza de impresión.
Las impresoras de matriz de puntos son todavía de uso común para aplicaciones de bajo costo y baja calidad como cajas registradoras. El hecho de que usen el método de impresión de impacto les permite ser usadas para la impresión de documentos autocopiativos como recibos, albaranes …, donde otros métodos de impresión no pueden utilizar este tipo de papel.
Las impresoras de sublimación de tinta emplean un proceso de impresión que utiliza calor para transferir tinta a medios como tarjetas de plástico, papel o lienzos. El proceso consiste usualmente en poner un color cada vez utilizando una cinta que tiene paneles de color. Estas impresoras están principalmente pensadas para aplicaciones de color de alta calidad, incluyendo fotografía a color, y son menos recomendables para texto. Primeramente utilizadas en las copisterías, cada vez más se están dirigiendo a los consumidores de impresoras fotográficas.
No cabe duda que conocer las características de los cartuchos de tinta nos ayudará a "cuidarlos" mejor, ahorrar en la medida de lo posible y, por supuesto, entender la importancia de su reutilización y/o reciclado.
En el momento que enviamos a imprimir cualquier información, la impresora recibe los datos y los almacena en una memoria intermedia (buffer). Una vez que la impresora cuente con los suficientes datos en esa memoria, construirá una matriz de datos que serán los que se tienen que enviar al cartucho para la correcta impresión de dichos datos.
Los cartuchos están compuestos por una serie de orificios que se comportan como cañones por los que saldrá la tinta a presión, orden ejecutada por el procesador de la impresora que llega por el cable "plano blanco" que vemos moverse junto con el cartucho. Para dibujar un determinado carácter (una letra por ejemplo) la impresora deberá activar al mismo tiempo tantos orificios como sean necesarios para poder imprimirlo.
Por su sistema de funcionamiento, los cartuchos se pueden clasificar en:
1. Cartuchos "Bubble-Jet".
El sistema de impresión con este tipo de cartuchos se produce aumentando la temperatura de la tinta. Existe un pequeño componente (resistencia) que cuando se hace circular una corriente por ella aumenta su temperatura y por tanto la de la tinta que está a su alrededor. Este aumento, pone en ebullición la tinta provocando una burbuja de "vapor de tinta" y al aumentar su presión, consigue un desplazamiento de la misma hacia el orificio de salida.
2. Cartuchos tipo "Desk-Jet".
Otro sistema muy usado es el conocido como "Desk-Jet" y su funcionamiento se basa en el movimiento de un cristal piezo-eléctrico. Este tipo de cristales (normalmente de cuarzo, muy usados también en relojería o para mantener frecuencias en dispositivos electrónicos) se curvan o cambian su forma al aplicarles un determinado voltaje. Cada microconducto tiene uno de estos cristales que al deformarse, hacen un efecto de bombeo de la tinta hacia la salida del orificio y por tanto conseguiremos la impresión.
Precaución: usar el cartucho vacío (sin tinta) provocará que las resistencias o los metales piezo-eléctricos puedan deformarse por calentamiento, ya que el paso de la tinta que mueven hace el efecto de refrigerante. Usar cartuchos que ya no impriman de forma fluida (les falta tinta) provocarán que los orificios o microconductos por lo que no salga, se dañen de forma permanente.
Los cartuchos con respecto a las marcas, se dividen básicamente en 2 tipos.
Existen, básicamente, dos tipos de tinta para impresoras:
El objetivo de todo fabricante de tintas para impresoras es que sus tintas puedan imprimir sobre cualquier medio y para ello desarrollan casi diariamente nuevos tipos de tinta con composiciones químicas diferentes.
Los cartuchos de tinta y tóner agotados, así como los que se encuentran incorporados en impresoras desechadas pueden ser componentes peligrosos por contener o haber contenido cierto tipo de disolventes calificados como substancias peligrosas (Orden 304/2002).
Los tóneres de colores suelen contener substancias constituidas por metales pesados o substancias orgánicas potencialmente peligrosas (Orden 304/2002).
Por tanto, siendo potencialmente peligrosos para la salud y el medioambiente:
Cuando finaliza su vida útil, el plástico de los cartuchos de tinta tarda como mínimo 300 años en descomponerse de forma natural. El cartucho que hoy tiramos a la basura sin darle importancia, lo sufrirán al menos tres generaciones más.
Por eso es necesario que adquiramos el hábito de reciclar estos productos. El primer paso camino del reciclaje se inicia con la recogida selectiva en contenedores especiales, tales como los facilitados por algunos fabricantes y empresas especializadas en recogida y reciclaje, donde se incluye los contenedores clasificadores urbanos. El reciclado de cartuchos de impresoras ha llevado a la aparición de nuevas empresas dedicadas principalmente a la reutilización de cartuchos y por parte de los fabricantes de cartuchos originales (HP, Canon, etc.), nuevos planes de actuación para la recuperación de cartuchos usados.
Las políticas ambientales de los fabricantes diferencian estos conceptos e incluso dividen la Reutilización en dos tipos :
REUTILIZAR no significa solamente rellenar o recargar el depósito de tóner o tinta. Reciclar significa sustituir la tinta o tóner aprovechando las carcasas plásticas y piezas mecánicas, sustituyendo los elementos deteriorados o desgastados por otros nuevos de idéntica o superior calidad que los originales. Un dato a tener en cuenta es que para la fabricación de una carcasa de plástico (el cartucho) se necesitan entre 20 a 25 litros de petróleo bruto.
Las líneas de producción de las empresas dedicadas a este procedimiento, aplican protocolos de calidad tan estrictos que resulta imposible diferenciar el que contiene elementos o partes reciclados o recuperados del que se ha manufacturado totalmente con componentes nuevos. Salvo, en algunos casos, por las indicaciones en el embalaje o etiquetaje
Reutilización de cartuchos de tinta
RECICLAR, según los conceptos manejados por los fabricantes, implica aquellos cartuchos de tóner o tinta no reutilizables (por su estado, características, envejecimiento, modelo…) y también aquellas piezas de los reutilizables que no pasan el control de calidad.
Entregándose a reciclador autorizado para su adecuado tratamiento.
El reciclado de consumibles en España
El reciclado de consumibles en España es una actividad que está empezando a desarrollarse. En la actualidad se recicla aproximadamente el 18% de todos los productos de este tipo que se consumen, mientras que en Estados Unidos la cifra alcanza ya el 50% de la producción, Alemania llega hasta el 40% y Francia avanza hasta el 25% de productos reciclados.
Cada vez más los fabricantes de cartuchos, tóneres y cintas entintadas para impresoras y máquinas de escribir manifiestan una creciente sensibilización ambiental. Desarrollando productos que a lo largo de su ciclo de vida (desde la fase de diseño y producción hasta el embalaje, distribución, y posterior reciclaje y/o reutilización) sean tan respetuosos como sea posible con el Medio Ambiente.
Sus programas de reciclaje mantienen miles de toneladas de consumibles alejados de los vertederos públicos. Dan alternativas para los consumibles usados: reprocesamiento de cartuchos de impresión, reutilización de tóner usado, recuperación de metales y plásticos y conversión de residuos en energía.
Para llevar a cabo esta filosofía de trabajo se centran, básicamente, en las 3R : Reducir, Reutilizar y Reciclar.
Empresas notables del mercado de consumibles, como Brother, concretan y basan su política de actuación en cinco principios : Reducir residuos, Reutilizar material desechado siempre que sea posible, Transformar material recuperado para otros usos, Reciclar en lugar de descartar y Rechazar la compra de productos contaminantes.
Los fabricantes y el Reciclaje. Algunos ejemplos.
La empresa Pelikan Hardcopy, desde 1997 lleva a cabo un programa llamado ‘Recycling for the Future’ que permite reciclar un elevado porcentaje de los componentes de los cartuchos de tinta para impresoras Inkjet y del tóner para impresoras láser, con todas las garantías para nuestro entorno.
Oki Systems Ibérica crea una red de distribuidores certificados de consumibles, disfrutando de todas las ventajas y garantías de OKI, y que permite al usuario deshacerse de su consumible original usado de una forma ecológica y segura. En el caso de Oki, ya está en marcha, puesto que esta compañía pone a disposición de sus clientes la oportunidad de reciclar los tóner una vez consumidos enviándolos a su central. Además de esto, Oki asegura que sus productos están pensados para provocar el menor impacto medioambiental.
Xerox está comprometido con la práctica comercial responsable y respetuosa con el medio ambiente. Green World Alliance es un programa de reciclaje de Xerox que reduce al mínimo el impacto de los consumibles de impresora y ofrece opciones para desechar los contenedores vacíos.
Epson tiene decidido implantar una política de protección del medio ambiente en sus actividades con el propósito de lograr los estándares de conservación en sus empresas subsidiarias.
Algunas de las líneas principales de esta política son: la creación y oferta de productos no agresivos con el medio ambiente; la transformación de todos los procesos con el fin de reducir sus efectos sobre el entorno; y en último lugar, la mejora del sistema de gestión ambiental.
El programa de reciclaje de cartuchos de tóner de Canon es un programa de vertido cero en el que cada componente de un cartucho de tóner usado es reutilizado (75%) o reciclado (100%). Los componentes inadecuados para su reutilización, son reciclados para la fabricación de otros productos, como por ejemplo: materiales para la construcción. Por cada cartucho de tóner recogido, Canon hace un donativo al “World Wildlife Fund’s Freshwater Program”.
Sistema de tratamiento y reciclado de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos: se dará prioridad a la reutilización de los RAEE o alguno de sus componentes, reparándolos si fuera necesario. En este proceso, como mínimo se retirarán todos los fluidos y componentes señalados en el Anexo II de la Directiva europea 2002/96/CE, es decir: condensadores con PCB, componentes con Hg, pilas y acumuladores, tarjetas de circuitos impresos, cartuchos de tóner, plásticos con BFR, residuos de amianto, TRCs, CFCs, entre otros.
Directiva para la Restricción del uso de sustancias peligrosas de la Unión Europea o RoHS, entró en vigor el 1 de julio 2006. La nueva directiva sobre RoHS restringe el uso de determinados materiales – plomo, mercurio, cadmio, cromo hexavalente y retardadores de llama bromados: PBB (polibromobifenilos) y PBDE (polibromodifeniléteres) – en los productos eléctricos y electrónicos.
Residuos peligrosos
Medidas de prevención
Los productores de aparatos eléctricos y electrónicos de sus materiales y de sus componentes deberán: Diseñar y producir los aparatos de forma que se facilite su desmontaje, reparación y, en particular, su reutilización y reciclaje. A tal efecto, no se adoptarán características específicas de diseño o procesos de fabricación de dichos aparatos que impidan su reutilización.